martes, 8 de agosto de 2017

Educación y Prevención

Desde hace un tiempo, escribo acerca de la contingencia de ciertas situaciones que ocurren en nuestro país, esta vez, no será diferente.
Al desarrollar un currículum educativo, muchos de mis colegas especialistas se pueden encontrar con muchos elementos que dificultan la redacción y proyección de un modelo educativo que sea significativo, por eso al crear una visión o visión, es imperante saber que es lo que vamos a formar o modificar en esos hermosos seres que llamamos educandos. Un elemento que puede ser una piedra de tope es lo que personalmente llamo “currículum reactivo”, que se define como los elementos curriculares que se integran a los programas educativos mediante la reacción de la sociedad ante un hecho mediáticamente llamativo, un hito histórico que puede “prevenirse desde el colegio” pero que nunca fue previsto por los expertos. Daré un ejemplo, hasta hace unos años atrás no se consideraba la diversidad como parte del programa educativo de las Ciencias Sociales, pero debido a los hechos ocurridos durante la primera década del siglo, donde se ha discriminado a las minorías sexuales, femicidios o la migración masiva, el país debió levantar un proyecto de ley que evite la discriminación, como la llamada “Ley Zamudio”.
No me refiero a que este tipo de leyes sean malas, las apoyo y valoro, pero todo este efecto mediático, recae inevitablemente en el modelo educativo, como integración de horas clase para la “conversación de estos temas” con niños y ojalá algún día, con los padres.
La crítica que hago en esta ocasión se refiere a dos situaciones, la primera tiene que ver con la baja prevención en las leyes que nos involucran a todos los que habitamos Chile, dejado en claro que estamos esperando que ocurran las catástrofes para generar instancias de protección, no es necesario que siga dando ejemplos, pero cuando muere alguien, se pone su nombre al proyecto de ley, eso no permite desarrollo, no existen políticas preventivas para distintas situaciones de los millones de habitantes, tampoco una contextualización adecuada en las leyes, por lo tanto no se considera las variables climáticas ni las culturales en cuanto a la protección y prevención.
En segunda instancia es desagradable seguir conociendo casos en los que los colegios deben recibir instrucciones para revisar temas de contingencias mediáticas, donde se debe dejar de lado un programa, para explicarle a los niños y jóvenes que está pasando en el país, debido a que los padres no han sido capaces de explicar lo que ven en la televisión.
Cuando se desarrolla un modelo educativo, se debe pensar en todo lo que un niño o joven recibirá en su cabeza, durante largos doce años desde su escolaridad formal (para algunos horribles 14 años). Por lo tanto, es complejo crear un modelo a nivel nacional que desarrolle las habilidades de manera correcta si las limitaciones horarias que exige el Ministerio, hacen que la desigualdad en las asignaturas sea una complicación, la evaluación exigente para competir entre escuelas sea otra complicación y las horas lectivas en los profesores sea la mayor complicación.
Los apoderados no ven esto, solo proporcionan una resistencia (aprendida) al momento de proponer instancias de conversación de temas “complejos”, entonces cuando se solicita colaboración, se recibe un rotundo rechazo, ya sea por miedo, desconocimiento o religiosidad (que define muchos de los problemas en este país).

Ya explicado el punto principal, entraré en materia de prevención dentro de un modelo educativo, en esta parte, debemos poner atención como sociedad, familia y escuela, porque sabemos lo que ocurre, pero seguimos sin hacer nada.
La deserción escolar es un tema invisibilizado por los colegios debido a una necesidad de normalizar criterios y de estructurar a los educandos a una sociedad civilizada y tecnocrática, para satisfacer necesidades de crecimiento económico y poco sociable, más bien individualista y egoísta, obviando a la persona como ser, como humano.
Pero es la deserción creada por un modelo educativo enfocado en la competitividad, lo que genera una falta de prevención en el colegio, donde un niño es separado de su derecho a educarse porque es desordenado, complejo en sus relaciones interpersonales o simplemente es discriminado por su clasificación socio-económica. Esta separación genera una movilidad de un niño en muchos colegios o escuelas, donde se apiadan de la familia. Si a esta discriminación le sumamos un ambiente nocivo en cuanto a delincuencia y drogadicción y una familia con pocas habilidades parentales, crea la tormenta perfecta para un futuro adolescente que buscará sobrevivir a la sociedad. No dejo de lado la resiliencia, aunque algunos la desarrollan, en la escuela no se enseña, y eso nos deja más jóvenes frustrados que pueden ingresar a una carrera delictiva o de drogadicción o consumo problemático.
La idea de esta crítica es una propuesta, esa que aprendimos los educadores que dejamos las aulas para ingresar al modelo de rescate que genera el Servicio Nacional de Menores, mirando a nuestros niños como “sujeto de derecho”, más allá del “sujeto pedagógico”, ese que solo debe aprender para ingresar a la sociedad, aunque no encaje en ella. Debemos ver la diversidad de familias y de talentos que nuestros jóvenes tienen, para poder desarrollarlas de manera correcta, en todos los niños, niñas y jóvenes que ingresan a la escuela.
Con esa mirada, el niño deja de ser una molestia en la sala, para pasar a ser un niño con necesidades sociales, no solo necesidades educativas especiales. Debemos dejar de mirar a los niños como seres que necesitan una pastilla para calmarse y el profesor pueda hacer la clase. Se entiende la exigencia que tienen los profesores y que puede ser utópico, pero en podríamos hacer las clases sin pensar en una calificación, sin medir a los niños por algo que no les sirve,
En definitiva, les puedo dejar una pregunta a mis colegas: ¿cómo harían sus clases, si la nota no importara? Eso les puede ayudar a evitar muchos problemas a futuro, sobretodo el que me llama a escribir este artículo, la deserción que llevó a la delincuencia o cómo la educación puede ser el modelo preventivo en cuanto a una carrera delictual en potencia. Espero dejar la tarea a todos, apoderados, profesores, incluso a los alumnos que tuve y los directivos que puedan leer esto.
Es una tarea importante diseñar un modelo educativo de prevención (no solo del delito) en todo ámbito de la vida, con eso tendríamos jóvenes que pensarían de manera empática y los conflictos se solucionarían entre las personas involucradas y aprenderíamos a convivir.

Cuántas veces escuchamos “más vale prevenir que lamentar”, espero tome sentido esta frase, como forma de vida.

jueves, 30 de marzo de 2017

Diseño y educación


Cuando se habla de diseño, generalmente asociamos a un publicista dibujando una solución a una marca o a una propaganda publicitaria. Cuando tratamos de asociarlo a la educación se nos hace un poco más difícil la tarea de pensar que se puede diseñar en la educación.
En diversas conversaciones y seminarios se explica el re-diseño de la educación debe estar acorde con las nuevas necesidades de la sociedad chilena, pero se quedan en buenos y bonitos discursos llenos de lindas intenciones. He escuchado a muchos “expertos” hablando de como el dinero influye en los profesores (para mejorar las condiciones laborales), también explican que se debe aumentar el gasto fiscal en educación pre-básica y básica. Pero hay un tema importantísimo que no se considera al momento de re-diseñar el modelo curricular chileno, paso a explicar mi punto de vista con respecto a ese aspecto, diseño en educación.
No creo necesario explicar nuevamente cuales son los fines de la educación en un país, pero resumiré en una frase, la educación debe estar enfocada a mejorar al ser como persona íntegra e integral, con un necesario compromiso en mejorar su entorno y su sociedad, aportando, creando y respetando su historia y su cultura. Desde esta mirada pedagógica de la sociedad es que planteo que el diseño educativo chileno está mal diseñado (quizás bien diseñado tecnocráticamente hablando). La sociedad no sabe, y lo digo responsablemente, para qué sirven los doce y más años de estudio formal, entonces estamos creando capital humano para las empresas y no para el desarrollo integral del país.
La Organización Mundial de la Salud presentó un estudio que asegura que los chilenos somos los más depresivos del mundo, con un 17% con enfermedades relacionadas a la salud mental. Por otra parte, la OCDE nos presenta al mundo como uno de los países más desiguales en lo económico, teniendo una riqueza enorme.
Lo anterior se explica que mientras más nos especializamos y estudiamos para producir, el ser se desgasta por tener y no por mejorar su esencia.
Nunca ha sido mi idea criticar sin proponer, es necesario una discusión incluyente, donde los actores sean personas ligadas a la educación, sin colores políticos ni gremialismos coludidos. Una propuesta debiese incluir lo siguiente:
1.       Cambiar el concepto de gasto por inversión, puesto que desde la palabra construimos, pero también destruimos, la inversión se sabe futurista, pensado en un producto humano que debe mejorar con un capital (humano y otros) para aportar con su entorno.
2.       Se debe tener una sola ley general de educación, en la cual se considere un sueldo acorde con el nivel profesional de los actores de la educación, dejando de lado, las leyes y decretos que funcionan como parche en las remuneraciones de los profesores y profesoras.
3.       Re-pensar el marco curricular que, de manera grotesca, es dominada por la medición y no por una evaluación holística, eliminando el SIMCE como sistema de gestión de la calidad en la educación.
4.       Generar nuevos estándares de desempeño tanto en lo docente como en lo administrativo, manteniendo el Marco para la Buena Enseñanza, como punto de partida en estos estándares. Todo lo anterior para poder gestionar la calidad de la educación de manera correcta y con una participación de un ente regulador.
5.       Los gremios ligados a la educación deben estar alejados de los partidos políticos, esto para mantener el modelo educativo, donde las personas estén trabajando con el foco en las mejoras educativas y no siendo dominados por las decisiones partidistas.
6.       El modelo curricular debe ser integrador, inclusivo e integral, donde todos los niños, niñas y jóvenes puedan integrarse sin ser discriminados por notas o conducta de un colegio o escuela, con un plan educativo realmente integral, equiparando las asignaturas en tiempo y profesionales especialistas.
7.       En cuanto a las Necesidades Educativas Especiales, se deben crear equipos multidisciplinarios psico-socioeducativos DENTRO de las escuelas, enfocándose tanto a los problemas de aprendizaje como los sociales (que recaen en lo disciplinario) para incluir a la familia dentro del desarrollo de los educandos.
8.       La familia debe involucrarse en la educación, modificando las leyes laborales para dar tiempos de participación (guiado y supervisado) en la escuela, tanto en el aula como fuera de ella. La familia que participa en la educación de sus hijos, genera ciudadanos respetuosos con su entorno y participativos democráticos.
9.       La gestión debe ser supervisada, interviniendo las escuelas que no gestionen adecuadamente los recursos, hasta que eleven sus estándares de calidad.
10.   Los planes y programas deben ser actualizados, enfocados en la integralidad en la escuela, con planificaciones sencillas y enviadas por el ministerio, junto con las evaluaciones, que deben ser elaboradas con un currículo contextual a la zona del país donde se encuentre la administración pública educativa. Esto quiere decir que, no podemos mantener un modelo educativo en la zona centro, igual a la zona sur. Deben existir elementos básicos de trabajo educativo (historia, cívica, matemáticas y lenguaje) pero deben desarrollarse áreas enfocadas a la zona contextual donde se desarrollan, mejorando en calidad y tiempos los sectores de Artes y Ciencias.
11.   Mantener las instancias de participación social dentro de las escuelas, donde los niños, niñas y jóvenes puedan decidir qué hacer con parte de los dineros que puedan llegar a los colegios.
12.   Solucionar de una vez, las deudas tanto histórica como las adquiridas con los fondos solidarios y el CAE.

Si nos fijamos, pueden existir más elementos, pero esto se debe construir de manera democrática y con expertos en educación, porque alguna vez lo escribí: yo no le digo al ingeniero cómo construir un puente, o a un médico cómo tratar con un paciente enfermo. Debemos desarrollar este nuevo modelo curricular con un diseño enfocado a las nuevas necesidades de la sociedad, con políticas de estado y no de gobierno de turno.


miércoles, 24 de agosto de 2016

Carta abierta al chileno medio (como yo)

Carta abierta al chileno.

Nos han formado como idiotas.

Como chilenos nos creemos inteligentes porque vivimos en una situación económica que nos ciega ante la realidad de nuestra vida. Hoy vemos con pena (solo pena) que quieren seguir quitando asignaturas al ya empobrecido currículum nacional.
¿Qué falta para que los chilenos se levanten en armas? Inteligencia, eso falta.
Hace unos años escribí que faltaba muy poco para entrar en una crisis social, debido a que se mal usó la copia del currículo español en el sistema educativo chileno y creo que el tiempo me está dando la razón (no es la idea decir “se los dije”).
Ahora en este texto quiero explicar en un lenguaje sencillo (que todos puedan entender) lo que los gobiernos están haciendo, comandados por el modelo económico que impera en nuestras vidas.
Lo pondré como ejemplo a usted, el chileno que estudió en un liceo técnico profesional (orgullosamente yo también lo hice):
Desde un principio nos acostumbraron a las notas, buenas, malas, “del montón”, entonces usted, señor adolescente con promedio 6,5 en octavo básico, le explicaron que, si es pobre, tenía la opción de estudiar en un liceo técnico profesional para poder tener un pequeño pero valioso título para tener un pequeño peldaño en su vida.
Con mucho esfuerzo usted siguió estudiando, creyendo que iba a mejorar su sistema de vida, entretanto le fueron explicando que no iba a necesitar ciertas asignaturas en la carrera técnica que estudiaría, una de ellas (la primera en desaparecer) fue Educación Cívica. También le hicieron dudar de que usted podía aportar en las políticas de su país, “para que voy a votar, si no sirve de nada”, fue una de sus frases más célebres al momento de estudiar en su orgulloso liceo.
Luego creció, se tituló de técnico en alguna rama industrial o comercial (también humanista sirve en este ejemplo) y salió al mercado laboral, esa selva de personas que tiene el mismo título que usted tiene, entonces encontró un trabajo con baja remuneración y aprovechó de estudiar en algún lugar del menú de estudios que ofrece este país. Entre ellos se encuentran los Centros de Formación Técnica, Institutos Profesionales y las conocidas y peleadas Universidades Estatales y Privadas, pero, como no le alcanzaba el sueldo, tuvo que optar por un bendito crédito (solidario o no) y terminó con gran esfuerzo su carrera.
Salió a otro mercado laboral, un poco más acotado y complejo, pero igualmente luchador, donde le pagarían por su estudios y capacidades un sueldo que le alcanzaría para poder pagar ese crédito solidario, o no tan solidario.
Mientras usted siguió estudiando, a sus familiares que estaban en algún liceo, le fueron quitando horas de otras asignaturas (como Geografía, Artes Visuales o Música) que a nadie le servirían en sus establecimientos educacionales.
Por si no ha visto el problema de surgir en la adversidad, se lo explico con las mismas manzanitas con las que le enseñaron en básica.
La nota por cada prueba en su vida le hizo creer que era inteligente, mientras que a otros compañeritos les hicieron creer que no eran capaces, daño irreparable en una edad infantil o juvenil, que solo se puede combatir con una familia resiliente, difícil de encontrar.
Ese daño se traduce en deserción escolar y por supuesto círculos viciosos como la delincuencia y drogadicción, daños que en una sociedad llamada avanzada, no debieran existir.
Luego de creer que es inteligente, le quitaron las posibilidades de aprender a convivir en sociedad, quitando asignaturas que SI SON necesarias para vivir, para votar y elegir las políticas públicas en cualquier ámbito, o ¿ustedes creen que viven en democracia?
Cuando le explicaron que el voto sería voluntario, recuerdo haber visto a muchos celebrando que no tendrían que “levantarse a votar por zánganos”, pero ahora veo mucha gente reclamando por esos mismos “zánganos”. No hay inteligencia social en este país.
Por último, usted se hizo un profesional (como miles de personas en Chile) de alguna carrera que “da plata” pero en muchas áreas de estudio en la educación superior hay exceso de profesionales, el mejor ejemplo de esto son algunas ingenierías (prevención de riesgos y otras) que reciben un sueldo de técnico y no de profesional. 
Otra falla en ese hermoso sistema es que muchas carreras cuestan un valor X y el estudiante termina pagando 2X o 3X del valor inicial de la carrera. En lo anterior juega el lucro (no el proyecto educativo o la educación recibida) sino ese oscuro juego del dinero en la educación que muchos se hacen los ciegos y prefieren no ver.
Pero no se preocupe señor chileno, mientras su sueldo le alcance para pagar los 3 créditos (universitario, casa o departamento y auto) está todo bien, porqué seguirá aportando a que el dueño de su empresa, llene sus arcas con el dinero de tu trabajo.
Todo esto sin contar que nos creemos inteligentes solo por el hecho de opinar de la corrupción, pero les recuerdo que los españoles se creían inteligentes y cayeron en las trampas que los chilenos estamos descubriendo ahora.
No es mi deber tratarte mal, chileno trabajador profesional y técnico, mi deber es educar, por eso trato, con palabras sencillas de decirte como te están metiendo el dedo en la boca. Cómo lo están haciendo ciertos grupos económicos y partidistas, para dejarte callado y embobado con tu auto nuevo y una falsa economía en tu bolsillo.
Tranquilos, no todo es tan malo, me encanta como se está levantando el país para las cosas que no convienen, como se arma un movimiento social alejado de los partidos políticos y de los grupos económicos gigantes y los grandes consorcios educativos, no sabes cómo me enorgullece ver la gente en las calles, espero que sea igual para luchar por la educación, esa que nos han quitado para formar técnicos y profesionales.

PD: si puedes releer este texto cambiando las palabras técnico por robot básico y profesional por robot avanzado, sería un bonito ejercicio. Que tengas un buen término de semana laboral.

sábado, 2 de abril de 2016

Chile no necesita vocación

Este país nunca ha tenido una educación centrada en la persona, ni lo tendrá nunca, si bien se vislumbran elementos que ayudan a creer eso, como escuelas inclusivas, decreto igualitarios o curriculistas creativos, en lo general del país estamos generando seres que piensan poco y trabajan mucho para otros.
Desde que se hablaba de generar mano de obra competente y capacitada (como una forma aceptada de educación) hasta que hoy en día que solo se exige calidad y gratuidad, no hemos logrado nada en el cambio de paradigma en la educación, los contenidos son los mismos, los objetivos son los mismo y la forma de evaluar es la misma.
¿Cómo queremos cambiar el país si ni siquiera hemos cambiado la constitución?
La educación es la base de la transmisión formal de conocimientos de una sociedad, pero no se ha cambiado desde que se esperaba que la alegría llegara, que en el currículo nacional nunca llegó. Se han impuesto parches tras parches en cuanto a decretos se refieren, se ha incluido asignatura tras asignatura para compensar la falta de calidad en educación.
Visto desde el punto de vista de un profesor, cada vez que ocurre algo en el país se asume que, para evitar ese error se debe hacer una asignatura nueva en los colegios, se debe agregar más carga al docente y al establecimiento que recibe a los niños que no entienden que pasa por las cabezas de sus profesores.
Es agotador escuchar a los grandes dirigentes del país hablar de educación, cuando ellos dejaron el aula hace 30 años, cuando no se pensaba siquiera en hacer una reforma (o reformita, como quieran llamarle) sobretodo es cansador escuchar hablar de educación “integral” a los colegios, cuando la diferencia en la carga horaria entre matemática y música es abismante. Por favor quiten esas palabras de sus proyectos educativos, en serio.
Ya escribí sobre lo mal diseñado que está este país, pero sin embargo tiene una economía potente dentro del mundo, somos de los más ricos dentro de los pobres, es como el vecino de una población que tiene un televisor pantalla LED, un auto (usado pero parece nuevo) y un refrigerador de los que hacen hielo, pero no salimos de ahí. Ahora creo que no está mal diseñado el país, creo que está intencionadamente diseñado para satisfacer a unos pocos con el trabajo de unos muchos. ¿No deberíamos ser un país desarrollado? Nos meten el dedo en la boca, pero con respeto.
Me cansé de la vocación, de ser ese que cuando se presenta como profesor, los demás te miran diciéndote: “pobre, pero con hartas vacaciones”, que rabia saber que hasta un técnico gana más que tú, y no es porque sea técnico, sino porque los años de estudio no se compensan en cuanto a un profesional con los mismos años universitarios. Eso no es vocación, no sé cuántos pueden vivir de la vocación en Chile, no creo que muchos.
Quisiera creer el discurso facilista que absolutamente toda la clase política presenta en cuanto a modelo educativo se refiere, incluso cuando copian referencias de Wikipedia se caen, son tan pobres de educación que tienen que enriquecerse de los empresarios de moda para generar dineros para sus campañas.
Sin miedo a equivocarme creo que este país se diseñó con la intención de mantenernos casi idiotas, ejemplo de eso es la droga en todos los barrios, el alcohol como forma de vida, la mala comida como entretención y la obviamente la televisión que ha servido de puente histórico entre las mentiras de los gobiernos y el mal llamado pueblo, que no es nada más que el sobrante humano de este país.

Por último debo decir que el estado nos acostumbró a que la educación es tan mal pagada, que la gente que tiene vocación de verdad, prefiere ir a una ingeniería, que estudiar pedagogía, solo por cuestión de tener y no de ser. Es lamentable, pero hasta yo lo pienso.

miércoles, 22 de julio de 2015

Chile, un país hueón

Chile, un país hueón

Llevaba tiempo tratando de explicar con palabras un poco más cordiales lo que veo de mi país, que me sorprende cada día más. Pero no pude encontrar una palabra más decidora que el apelativo que todos los chilenos usamos en algún momento de nuestras vidas, hueón, palabra que toma fuerza si vemos la actualidad nacional.
Es muy complejo explicarles a mis niños y niñas en la escuela donde trabajo, que no deben usar groserías para referirse entre ellos o a otras personas, más complejo aún se vuelve el hecho de que yo lo escriba en algún artículo que pondré en distintos blogs o periódicos. Aún la palabra suena fuerte cuando hablamos en un contexto formal.
Veo con temor el futuro de Chile, puesto que se quieren imponer distintas reformas que se hacen de manera descuidada, con poca intención en mejorar o peor aún, sin integrar a los distintos actores de esas reformas, cuando les pido un trabajo a mis estudiantes de pedagogía, les exijo que busquen fuentes de información respetables y utilicen una serie de normas para realizarlo, que se asesoren o busquen ayuda entre profesores de la universidad donde estudian y es lo que toda persona debe hacer cuando investiga un tema. En la actual reforma educacional, aparte de no integrar a grandes educadores del país, cometen el gran error de no visualizar las verdaderas necesidades que tiene la educación chilena.
Así como los médicos, jamás dejarían que un arquitecto impusiera una reforma en la salud, los ingenieros tampoco permitirían un contador que hable de manejar los sueldos de los profesionales según su rendimiento, ahora, porqué debemos permitir que cualquier persona que nunca ha estado en un aula, que ha estudiado carreras alejadas de la verdadera educación, la de la sala de clases de educación básica, es por eso que pienso y declaro que estamos en un país de hueones.
Para que quede claro (con manzanas) ¿usted pondría a un mecánico a hacer una cirugía de alta complejidad? Y además ¿Le pagaría hasta el triple por no hacer bien su trabajo? Yo creo que no y esto se pone cada vez más hueón. Cuando se hace una reforma, se juntan a todos los actores y representantes del área en cuestión y se diseñan propuestas con la finalidad de ayudar al actor final, no me interesa llamarle consumidor final para evitar las falsas críticas. En este caso son los niños, pero entre los “grandes pensadores” y los niños y niñas están los vapuleados profesores, que nunca han sido considerados en alguna reforma, que si no fuera por el estatuto docente (añejo) los profesores estarían más desprotegidos aún.
Si se paralizan los mineros, se pierde mucho dinero, si se paralizan los camioneros, se buscan soluciones inmediatas, si se paralizan los médicos, también se sientan con el colegio médico a conversar, pero si los profesores hacen paralizaciones, todos los años, de varias semanas, con muchas movilizaciones, ¿Cómo no se dan cuenta los gobernantes que no están haciendo las cosas bien? La respuesta es simple, si se dieron cuenta, pero no les importa mejorar, solo por el hecho de que en educación no se invierte, solo “se gasta”. Entonces seguiremos siendo un país que marque el paso, que regale unos bonos de término de conflicto, y que suba el sueldo un poco más que el IPC.
¿Ven que se pone más hueona la cosa?
Otro ejemplo es que este país aun mantiene una deuda con los viejos profesores de antaño, que ganaban menos de un cuarto de lo que ganan los profesores ahora, y que han muerto siendo miserables en sus rentas.
Cuando los grandes países elaboran reformas educativas, invierten según el producto interno bruto per cápita, no con una subvención tacaña y mal elaborada, con eso queda claro que no le importa a ningún gobernante de los que se sentaron y ganaron mucho, lo que está pasando en la educación chilena, o sea, mientras más hueones sean los chilenos, mejor para los gobiernos de turno y mejor para la economía, de algunos.
Después de meditarlo un rato, creo necesario recordar lo que pasa en estos casos, donde los gobernantes de turno se coluden con los partidos políticos para hacer y deshacer con los capitales del llamado pueblo, y veo dos posibilidades fuertes de un futuro no muy lejano, una es que las crisis se acrecienten y nos sigan manejando con las migajas que hemos recibido, y la otra es que se forme una guerra civil, suena trágico, pero si vemos el nivel de violencia, fácil acceso a armas, individualismo, desinformación, gente hueona, no estamos muy lejos de lo que viven países con intervención por “sublevación del pueblo”.
Quiero creer en la educación  que hemos recibido y lo que aprendimos de la propia historia de nuestro país hueón, es por eso que me interesa que los que están desarrollando reformas, las hagan como se deben hacer, no de un año para otro, tampoco con inexpertos, menos pensando en pagar poco por educar, sino pensando en hacer de una vez por todas las cosas bien, no “a la chilena” ni menos como hueones, por favor, este es el momento, no dejando el “cacho” para el gobierno que viene.
Los invito entonces a desarrollar verdaderas reformas, invitando a los grandes doctores en educación  y no a ingenieros a hacer el trabajo de un profesor, sin mentirle a la gente, porque es una verdad absoluta, que los que están haciendo los “cambios” nunca han pisado una sala de clases y si lo han hecho, es para hacer un par de tallercitos, que no es lo mismo que estar 44 horas semanales con los niños, enseñando cosas que ellos no quieren aprender.

Dejémonos por fin de ser un país hueón.

jueves, 5 de marzo de 2015

Reforma a la Reforma

La nueva reforma educacional

Al pensar en hacer un artículo que tenga que ver con la reforma educacional actual (2014) trate de imaginar cómo NO hacerlo parecer una crítica, ni constructiva ni destructiva, sino que desde el punto de vista de un profesor, hacerlo mas como una recomendación hecha como evaluador y curriculista (generador de proyectos educativos, como lo son la mayoría de los profesores de Chile).

Si vemos la propuesta del actual gobierno por una educación gratuita y de calidad debemos separar las dos definiciones de esa propuesta, primero hablaremos de la gratuidad universal de la educación, ya sabemos que hay gratuidad en los niveles pre-básico, básico y medio auspiciado o subvencionado por el estado, ahora los grupos sociales, quieren gratuidad en el nivel universitario, tengo mis dudas si es lo que realmente quiere el llamado "pueblo" o solo una petición populista de los dirigentes sociales, pero no entrare en políticas partidistas, solo me enfocare a las políticas que debieran tomarse como estado, como país, no como gobierno de turno.

Si este articulo lo lee un profesor me diría, ¿donde entra el curriculista o el evaluador?, ahora. Para hacer una reforma de cualquier tipo, primero se debe hacer un diagnostico de la realidad para poder tomar decisiones y hacer cambios o empezar todo de nuevo, aquí hemos visto que no han hecho un diagnostico de cómo funciona la educación en Chile, solo se habla del lucro y los "grandes grupos económicos", pero nuevamente, no hay ningún personaje político que hable de cuanto se debería invertir en educación, por el contrario los representantes de los partidos políticos se expresan con la palabra "gasto" cuando se refieren a la educación en nuestro país.

Sabemos que la mejor inversión que puede hacer una sociedad es la de la educación (en todos sus niveles), que mejorando la accesibilidad, la calidad en la entrega, la calidez humana en los establecimientos, estaremos mejorando la sustentabilidad económica del lugar que habitemos, pero aun estamos estancados en la discusión de cuanto se gasta y no cuanto se invierte.

Siento que es necesario aumentar la cantidad de recursos que se "inyectan" a la educación pública, que debe dejar de existir el lucro, por lo tanto las sociedades educacionales que usan y abusan de la economía educacional, pero en esta discusión no debería ser el foco de la reforma, como lo es ahora. Los recursos, aunque no lo creamos, están, o podrían estar si es que mejoramos el tema de impuestos en el país, pero no solo subiendo los impuestos a la clase media (como se hace cada vez que hay que sustentar a los que tienen menos y a los que quieren mas), sino que se debe controlar los recursos e impuestos a las empresas que abusan de las leyes y pagan menos impuestos (o casi no los pagan, no es necesario dar ejemplos). Aun sigo encontrando insólito que se "gaste" mas en un reo subvencionado que en un estudiante subvencionado.

Si sigo con este "diagnostico" de la educación no encuentro instituciones que regulen la educación de manera correcta, las llamadas "provinciales de educación" que sufrieron la metamorfosis a ser llamada "superintendencia" son elementos en un sistema que solo (a mi modo de ver) han aumentado los recursos en gente que se dedica a "castigar" a los establecimientos y no a ayudarles a mejorar la utilización de recursos enfocado en los niños y niñas a los cuales debiera llegar la educación. No tengo datos duros pero mi percepción es que se gasta más en las instituciones que regulan (ministerio, oficinas provinciales, superintendencia, etc.) que en los mismos establecimientos educacionales, espero equivocarme en esto. Incluso se han inventado negocios anexos a las distintas subvenciones como las Asistencias Técnicas Educativas, que han logrado que distintas sociedades educacionales han logrado burlar las leyes y hacer que esas ATE dejen los dineros en sus propias arcas, en desmedro del sueldo de sus propios educadores.

Ahora podemos entender por qué hablan de gasto y no de inversión, porque para los políticos y empresarios, seguimos siendo un gasto y no una inversión para el país.

Siguiendo con la idea de educar y no solo de criticar, me enfocare al punto que para mí es más importante que el anterior, la calidad de la educación, ¿hemos definido que es la calidad en la educación chilena? cuando recuerdo mis años de universitario, destaco a un profesor que nos hacia definir cada palabra de lo que hablábamos en algún tema en particular, esto para que tuviésemos un punto de vista en común en una conversación, pero en vista que no lo harán los grandes pensadores de la reforma, tendré que hacerlo yo.

La calidad en la educación se puede definir como la eficiencia de los recursos educativos basados en la obtención de resultados medidos por un sistema de medición de calidad, además se puede conceptualizar en términos de políticas educacionales neoliberales como calidad de infraestructura, calidad docente, calidad de la información, calidad de contenidos, con el fin de obtener resultados. Digo "se puede" porque las definiciones tienen que ver no solo con un modelo educativo (o corriente pedagógica) sino que tiene mucho que ver con las necesidades que tenga una sociedad en cuanto a la generación de trabajadores o de la finalidad que tenga la educación para cada nación, mejor explicado, la calidad es la relación que debe tener un modelo educativo al formar y educar personas, con el "producto final" (es solo una analogía, no se enojen) de la persona formada que aportara al país con trabajo, estudio, economía, seguridad o cualquiera sea el aporte al crecimiento.

Para evaluar la calidad debemos comparar (principio básico de la evaluación) lo que tenemos como país, con lo que queremos llegar a ser como sociedad. En este aspecto no hay mucho aporte de ningún gobierno en cuanto a la visión o misión del proyecto educativo chileno, a veces llego a creer que esto de no saber hacia dónde queremos ir, es algo intencionado por el grupo económico más poderoso de Chile. Pero aun si somos obreros o ingenieros, debemos saber cuál es el verdadero aporte de mi trabajo al desarrollo del país, si vamos en el camino del país en vías de desarrollo, si somos subdesarrollados o que somos finalmente.

Este país no tiene una finalidad específica en la educación, esto de la libertad de educación, ha generado que el país tenga bajo crecimiento, bajo interés en la participación social, personas individualistas a las que solo le interesa quien tiene más dinero y estatus social, poco respeto a las tradiciones, a los pueblos originarios y muchas otras patologías derivadas de una mala evaluación de la calidad en la educación chilena. Existen pocos establecimientos educacionales que logran enfocar sus esfuerzos a la persona más que al contenido, logrando una educación hermosa con personas que se educan responsablemente y en comunidad, pero eso no es el fuerte del país, son focos de brillantez en un oscurantismo educativo ministerial, llamado libertad de educación.

En pocas palabras el enfoque del currículum nacional, está en el "que cada uno haga lo que quiera, nosotros regulamos solo el dinero que entregamos", ¿pero donde queda el fin social de la educación? Para mi, el crecimiento de un país está totalmente ligado con la inversión en la educación, esa que se malgasta en políticos o ATEs, o en una prueba que según dicen, mide la calidad de la educación en Chile. Entonces no hay un enfoque, sino unos pobres lineamientos de cómo debe ser el programa educativo anual de una escuela.

Después de revisar el texto, debo hacer las propuestas que se prometen en un principio, es necesario hacer recuento de lo que hay y lo que se debería hacer, no hablo de una propuesta de hacer una sola persona (yo) la reforma educacional chilena, sino que plantear una serie de pasos a seguir para desarrollar los cambios necesarios de una verdadera reforma.

Primero se deben identificar los problemas de corto, mediano y largo plazo, pero en conjunto con los actores sociales, estos sean dirigentes sociales, gremiales, educadores (por favor, que nadie se olvide de ellos) estudiantes (de todos los niveles) directivos y también políticos. Una reforma no se puede pensar de un año para otro, se debe solucionar problemas que son de corto plazo primero, hasta llegar a acuerdos de cuáles son las soluciones que se pueden tomar en cada plazo.

También se debe buscar asesoría en la gente que sabe de proyectos educativos, aunque ustedes no lo crean, existen grandes profesores y doctores en educación que pueden asesorar en este tema. Según lo informado en diarios y pasquines, la mayor cantidad de asesores no son educadores, me gustaría saber si en el ministerio de Salud podemos intervenir los profesores en las políticas que regulan las subvenciones y "gastos" que dicha cartera tiene, no lo creo. Entonces ¿porque intervienen profesionales que no tienen que ver directamente con la educación?, esto es una aberración en el país.

Otra consideración que se debe hacer al momento de desarrollar una reforma educacional es la que tiene que ver con la finalidad que tiene los doce años obligatorios de educación formal, hacia donde quiere marchar un país, que es lo que se pretende formar con las clases, que modelo o modelos educativos tiene la nación, cuales son los aspectos relevantes en cada ciclo, o nivel educativo, en donde pondremos el foco de nuestro esfuerzo como profesores. Si no definimos hacia dónde vamos, no sabremos por donde debemos caminar para llegar a algún destino educativo.

Hay un aspecto en la formación humana que tiene que ver con la felicidad, pero creo que no existen muchas alternativas de conversación en este país que propongan la felicidad humana como visión o misión de un curricular nacional.

Como paso importante para la elaboración de una reforma es la evaluación, no la medición, por favor no confundir, estamos acostumbrados a medir los colegios como "mejores o peores que", según su puntaje SIMCE, ¿hasta cuando seguiremos con eso? esto es lo esencial al momento de hacer selección en los establecimientos, ¿que harían ustedes si tienen que rendir una prueba memorística y sin sentido para los niños y niñas? obviamente elegir a los niños y niñas que memoricen de mejor manera, no a los que se aburren en las pruebas, que se escapan de la sala de clases o que no quieren ir a un colegio de manera uniformada, es lógico que los sostenedores y directores quieran tener más recursos, por eso elijen a los niños, entrenan sus cabecitas para rendir una prueba y por lo tanto dan un excelente SIMCE.

Es imperante que resolvamos bien la reforma educacional, que el producto de tanto gasto ministerial sea bueno y que no nos deje con la sensación de que se sigue haciendo lo mismo de siempre, que el fondo de las cosas sigue igual a la antigua reforma, mal copiada en su época a la reforma educacional española. Espero que se reúnan TODOS los actores y no que se siga discutiendo entre cuatro paredes una propuesta que al final se transforma en una obligación más que en una propuesta.


Por último quisiera pedir que antes de continuar con la reforma, mejoremos nuestra capacidad de criticar con propuestas, que se genere dialogo y no una terrible discusión política por quien ha hecho más cosas por la educación, que recordemos que lo estamos haciendo ahora tendrá repercusiones en el corto y el largo plazo en nuestros niños y niñas, y que mas allá de las ideologías partidistas y personales, recordemos que estamos en una supuesta democracia y que no podemos hacer algo sin consultarlo al país. Lo que quiero pedir es educación y respeto en la generación de una reforma educativa.