miércoles, 24 de agosto de 2016

Carta abierta al chileno medio (como yo)

Carta abierta al chileno.

Nos han formado como idiotas.

Como chilenos nos creemos inteligentes porque vivimos en una situación económica que nos ciega ante la realidad de nuestra vida. Hoy vemos con pena (solo pena) que quieren seguir quitando asignaturas al ya empobrecido currículum nacional.
¿Qué falta para que los chilenos se levanten en armas? Inteligencia, eso falta.
Hace unos años escribí que faltaba muy poco para entrar en una crisis social, debido a que se mal usó la copia del currículo español en el sistema educativo chileno y creo que el tiempo me está dando la razón (no es la idea decir “se los dije”).
Ahora en este texto quiero explicar en un lenguaje sencillo (que todos puedan entender) lo que los gobiernos están haciendo, comandados por el modelo económico que impera en nuestras vidas.
Lo pondré como ejemplo a usted, el chileno que estudió en un liceo técnico profesional (orgullosamente yo también lo hice):
Desde un principio nos acostumbraron a las notas, buenas, malas, “del montón”, entonces usted, señor adolescente con promedio 6,5 en octavo básico, le explicaron que, si es pobre, tenía la opción de estudiar en un liceo técnico profesional para poder tener un pequeño pero valioso título para tener un pequeño peldaño en su vida.
Con mucho esfuerzo usted siguió estudiando, creyendo que iba a mejorar su sistema de vida, entretanto le fueron explicando que no iba a necesitar ciertas asignaturas en la carrera técnica que estudiaría, una de ellas (la primera en desaparecer) fue Educación Cívica. También le hicieron dudar de que usted podía aportar en las políticas de su país, “para que voy a votar, si no sirve de nada”, fue una de sus frases más célebres al momento de estudiar en su orgulloso liceo.
Luego creció, se tituló de técnico en alguna rama industrial o comercial (también humanista sirve en este ejemplo) y salió al mercado laboral, esa selva de personas que tiene el mismo título que usted tiene, entonces encontró un trabajo con baja remuneración y aprovechó de estudiar en algún lugar del menú de estudios que ofrece este país. Entre ellos se encuentran los Centros de Formación Técnica, Institutos Profesionales y las conocidas y peleadas Universidades Estatales y Privadas, pero, como no le alcanzaba el sueldo, tuvo que optar por un bendito crédito (solidario o no) y terminó con gran esfuerzo su carrera.
Salió a otro mercado laboral, un poco más acotado y complejo, pero igualmente luchador, donde le pagarían por su estudios y capacidades un sueldo que le alcanzaría para poder pagar ese crédito solidario, o no tan solidario.
Mientras usted siguió estudiando, a sus familiares que estaban en algún liceo, le fueron quitando horas de otras asignaturas (como Geografía, Artes Visuales o Música) que a nadie le servirían en sus establecimientos educacionales.
Por si no ha visto el problema de surgir en la adversidad, se lo explico con las mismas manzanitas con las que le enseñaron en básica.
La nota por cada prueba en su vida le hizo creer que era inteligente, mientras que a otros compañeritos les hicieron creer que no eran capaces, daño irreparable en una edad infantil o juvenil, que solo se puede combatir con una familia resiliente, difícil de encontrar.
Ese daño se traduce en deserción escolar y por supuesto círculos viciosos como la delincuencia y drogadicción, daños que en una sociedad llamada avanzada, no debieran existir.
Luego de creer que es inteligente, le quitaron las posibilidades de aprender a convivir en sociedad, quitando asignaturas que SI SON necesarias para vivir, para votar y elegir las políticas públicas en cualquier ámbito, o ¿ustedes creen que viven en democracia?
Cuando le explicaron que el voto sería voluntario, recuerdo haber visto a muchos celebrando que no tendrían que “levantarse a votar por zánganos”, pero ahora veo mucha gente reclamando por esos mismos “zánganos”. No hay inteligencia social en este país.
Por último, usted se hizo un profesional (como miles de personas en Chile) de alguna carrera que “da plata” pero en muchas áreas de estudio en la educación superior hay exceso de profesionales, el mejor ejemplo de esto son algunas ingenierías (prevención de riesgos y otras) que reciben un sueldo de técnico y no de profesional. 
Otra falla en ese hermoso sistema es que muchas carreras cuestan un valor X y el estudiante termina pagando 2X o 3X del valor inicial de la carrera. En lo anterior juega el lucro (no el proyecto educativo o la educación recibida) sino ese oscuro juego del dinero en la educación que muchos se hacen los ciegos y prefieren no ver.
Pero no se preocupe señor chileno, mientras su sueldo le alcance para pagar los 3 créditos (universitario, casa o departamento y auto) está todo bien, porqué seguirá aportando a que el dueño de su empresa, llene sus arcas con el dinero de tu trabajo.
Todo esto sin contar que nos creemos inteligentes solo por el hecho de opinar de la corrupción, pero les recuerdo que los españoles se creían inteligentes y cayeron en las trampas que los chilenos estamos descubriendo ahora.
No es mi deber tratarte mal, chileno trabajador profesional y técnico, mi deber es educar, por eso trato, con palabras sencillas de decirte como te están metiendo el dedo en la boca. Cómo lo están haciendo ciertos grupos económicos y partidistas, para dejarte callado y embobado con tu auto nuevo y una falsa economía en tu bolsillo.
Tranquilos, no todo es tan malo, me encanta como se está levantando el país para las cosas que no convienen, como se arma un movimiento social alejado de los partidos políticos y de los grupos económicos gigantes y los grandes consorcios educativos, no sabes cómo me enorgullece ver la gente en las calles, espero que sea igual para luchar por la educación, esa que nos han quitado para formar técnicos y profesionales.

PD: si puedes releer este texto cambiando las palabras técnico por robot básico y profesional por robot avanzado, sería un bonito ejercicio. Que tengas un buen término de semana laboral.

sábado, 2 de abril de 2016

Chile no necesita vocación

Este país nunca ha tenido una educación centrada en la persona, ni lo tendrá nunca, si bien se vislumbran elementos que ayudan a creer eso, como escuelas inclusivas, decreto igualitarios o curriculistas creativos, en lo general del país estamos generando seres que piensan poco y trabajan mucho para otros.
Desde que se hablaba de generar mano de obra competente y capacitada (como una forma aceptada de educación) hasta que hoy en día que solo se exige calidad y gratuidad, no hemos logrado nada en el cambio de paradigma en la educación, los contenidos son los mismos, los objetivos son los mismo y la forma de evaluar es la misma.
¿Cómo queremos cambiar el país si ni siquiera hemos cambiado la constitución?
La educación es la base de la transmisión formal de conocimientos de una sociedad, pero no se ha cambiado desde que se esperaba que la alegría llegara, que en el currículo nacional nunca llegó. Se han impuesto parches tras parches en cuanto a decretos se refieren, se ha incluido asignatura tras asignatura para compensar la falta de calidad en educación.
Visto desde el punto de vista de un profesor, cada vez que ocurre algo en el país se asume que, para evitar ese error se debe hacer una asignatura nueva en los colegios, se debe agregar más carga al docente y al establecimiento que recibe a los niños que no entienden que pasa por las cabezas de sus profesores.
Es agotador escuchar a los grandes dirigentes del país hablar de educación, cuando ellos dejaron el aula hace 30 años, cuando no se pensaba siquiera en hacer una reforma (o reformita, como quieran llamarle) sobretodo es cansador escuchar hablar de educación “integral” a los colegios, cuando la diferencia en la carga horaria entre matemática y música es abismante. Por favor quiten esas palabras de sus proyectos educativos, en serio.
Ya escribí sobre lo mal diseñado que está este país, pero sin embargo tiene una economía potente dentro del mundo, somos de los más ricos dentro de los pobres, es como el vecino de una población que tiene un televisor pantalla LED, un auto (usado pero parece nuevo) y un refrigerador de los que hacen hielo, pero no salimos de ahí. Ahora creo que no está mal diseñado el país, creo que está intencionadamente diseñado para satisfacer a unos pocos con el trabajo de unos muchos. ¿No deberíamos ser un país desarrollado? Nos meten el dedo en la boca, pero con respeto.
Me cansé de la vocación, de ser ese que cuando se presenta como profesor, los demás te miran diciéndote: “pobre, pero con hartas vacaciones”, que rabia saber que hasta un técnico gana más que tú, y no es porque sea técnico, sino porque los años de estudio no se compensan en cuanto a un profesional con los mismos años universitarios. Eso no es vocación, no sé cuántos pueden vivir de la vocación en Chile, no creo que muchos.
Quisiera creer el discurso facilista que absolutamente toda la clase política presenta en cuanto a modelo educativo se refiere, incluso cuando copian referencias de Wikipedia se caen, son tan pobres de educación que tienen que enriquecerse de los empresarios de moda para generar dineros para sus campañas.
Sin miedo a equivocarme creo que este país se diseñó con la intención de mantenernos casi idiotas, ejemplo de eso es la droga en todos los barrios, el alcohol como forma de vida, la mala comida como entretención y la obviamente la televisión que ha servido de puente histórico entre las mentiras de los gobiernos y el mal llamado pueblo, que no es nada más que el sobrante humano de este país.

Por último debo decir que el estado nos acostumbró a que la educación es tan mal pagada, que la gente que tiene vocación de verdad, prefiere ir a una ingeniería, que estudiar pedagogía, solo por cuestión de tener y no de ser. Es lamentable, pero hasta yo lo pienso.