miércoles, 22 de julio de 2015

Chile, un país hueón

Chile, un país hueón

Llevaba tiempo tratando de explicar con palabras un poco más cordiales lo que veo de mi país, que me sorprende cada día más. Pero no pude encontrar una palabra más decidora que el apelativo que todos los chilenos usamos en algún momento de nuestras vidas, hueón, palabra que toma fuerza si vemos la actualidad nacional.
Es muy complejo explicarles a mis niños y niñas en la escuela donde trabajo, que no deben usar groserías para referirse entre ellos o a otras personas, más complejo aún se vuelve el hecho de que yo lo escriba en algún artículo que pondré en distintos blogs o periódicos. Aún la palabra suena fuerte cuando hablamos en un contexto formal.
Veo con temor el futuro de Chile, puesto que se quieren imponer distintas reformas que se hacen de manera descuidada, con poca intención en mejorar o peor aún, sin integrar a los distintos actores de esas reformas, cuando les pido un trabajo a mis estudiantes de pedagogía, les exijo que busquen fuentes de información respetables y utilicen una serie de normas para realizarlo, que se asesoren o busquen ayuda entre profesores de la universidad donde estudian y es lo que toda persona debe hacer cuando investiga un tema. En la actual reforma educacional, aparte de no integrar a grandes educadores del país, cometen el gran error de no visualizar las verdaderas necesidades que tiene la educación chilena.
Así como los médicos, jamás dejarían que un arquitecto impusiera una reforma en la salud, los ingenieros tampoco permitirían un contador que hable de manejar los sueldos de los profesionales según su rendimiento, ahora, porqué debemos permitir que cualquier persona que nunca ha estado en un aula, que ha estudiado carreras alejadas de la verdadera educación, la de la sala de clases de educación básica, es por eso que pienso y declaro que estamos en un país de hueones.
Para que quede claro (con manzanas) ¿usted pondría a un mecánico a hacer una cirugía de alta complejidad? Y además ¿Le pagaría hasta el triple por no hacer bien su trabajo? Yo creo que no y esto se pone cada vez más hueón. Cuando se hace una reforma, se juntan a todos los actores y representantes del área en cuestión y se diseñan propuestas con la finalidad de ayudar al actor final, no me interesa llamarle consumidor final para evitar las falsas críticas. En este caso son los niños, pero entre los “grandes pensadores” y los niños y niñas están los vapuleados profesores, que nunca han sido considerados en alguna reforma, que si no fuera por el estatuto docente (añejo) los profesores estarían más desprotegidos aún.
Si se paralizan los mineros, se pierde mucho dinero, si se paralizan los camioneros, se buscan soluciones inmediatas, si se paralizan los médicos, también se sientan con el colegio médico a conversar, pero si los profesores hacen paralizaciones, todos los años, de varias semanas, con muchas movilizaciones, ¿Cómo no se dan cuenta los gobernantes que no están haciendo las cosas bien? La respuesta es simple, si se dieron cuenta, pero no les importa mejorar, solo por el hecho de que en educación no se invierte, solo “se gasta”. Entonces seguiremos siendo un país que marque el paso, que regale unos bonos de término de conflicto, y que suba el sueldo un poco más que el IPC.
¿Ven que se pone más hueona la cosa?
Otro ejemplo es que este país aun mantiene una deuda con los viejos profesores de antaño, que ganaban menos de un cuarto de lo que ganan los profesores ahora, y que han muerto siendo miserables en sus rentas.
Cuando los grandes países elaboran reformas educativas, invierten según el producto interno bruto per cápita, no con una subvención tacaña y mal elaborada, con eso queda claro que no le importa a ningún gobernante de los que se sentaron y ganaron mucho, lo que está pasando en la educación chilena, o sea, mientras más hueones sean los chilenos, mejor para los gobiernos de turno y mejor para la economía, de algunos.
Después de meditarlo un rato, creo necesario recordar lo que pasa en estos casos, donde los gobernantes de turno se coluden con los partidos políticos para hacer y deshacer con los capitales del llamado pueblo, y veo dos posibilidades fuertes de un futuro no muy lejano, una es que las crisis se acrecienten y nos sigan manejando con las migajas que hemos recibido, y la otra es que se forme una guerra civil, suena trágico, pero si vemos el nivel de violencia, fácil acceso a armas, individualismo, desinformación, gente hueona, no estamos muy lejos de lo que viven países con intervención por “sublevación del pueblo”.
Quiero creer en la educación  que hemos recibido y lo que aprendimos de la propia historia de nuestro país hueón, es por eso que me interesa que los que están desarrollando reformas, las hagan como se deben hacer, no de un año para otro, tampoco con inexpertos, menos pensando en pagar poco por educar, sino pensando en hacer de una vez por todas las cosas bien, no “a la chilena” ni menos como hueones, por favor, este es el momento, no dejando el “cacho” para el gobierno que viene.
Los invito entonces a desarrollar verdaderas reformas, invitando a los grandes doctores en educación  y no a ingenieros a hacer el trabajo de un profesor, sin mentirle a la gente, porque es una verdad absoluta, que los que están haciendo los “cambios” nunca han pisado una sala de clases y si lo han hecho, es para hacer un par de tallercitos, que no es lo mismo que estar 44 horas semanales con los niños, enseñando cosas que ellos no quieren aprender.

Dejémonos por fin de ser un país hueón.

jueves, 5 de marzo de 2015

Reforma a la Reforma

La nueva reforma educacional

Al pensar en hacer un artículo que tenga que ver con la reforma educacional actual (2014) trate de imaginar cómo NO hacerlo parecer una crítica, ni constructiva ni destructiva, sino que desde el punto de vista de un profesor, hacerlo mas como una recomendación hecha como evaluador y curriculista (generador de proyectos educativos, como lo son la mayoría de los profesores de Chile).

Si vemos la propuesta del actual gobierno por una educación gratuita y de calidad debemos separar las dos definiciones de esa propuesta, primero hablaremos de la gratuidad universal de la educación, ya sabemos que hay gratuidad en los niveles pre-básico, básico y medio auspiciado o subvencionado por el estado, ahora los grupos sociales, quieren gratuidad en el nivel universitario, tengo mis dudas si es lo que realmente quiere el llamado "pueblo" o solo una petición populista de los dirigentes sociales, pero no entrare en políticas partidistas, solo me enfocare a las políticas que debieran tomarse como estado, como país, no como gobierno de turno.

Si este articulo lo lee un profesor me diría, ¿donde entra el curriculista o el evaluador?, ahora. Para hacer una reforma de cualquier tipo, primero se debe hacer un diagnostico de la realidad para poder tomar decisiones y hacer cambios o empezar todo de nuevo, aquí hemos visto que no han hecho un diagnostico de cómo funciona la educación en Chile, solo se habla del lucro y los "grandes grupos económicos", pero nuevamente, no hay ningún personaje político que hable de cuanto se debería invertir en educación, por el contrario los representantes de los partidos políticos se expresan con la palabra "gasto" cuando se refieren a la educación en nuestro país.

Sabemos que la mejor inversión que puede hacer una sociedad es la de la educación (en todos sus niveles), que mejorando la accesibilidad, la calidad en la entrega, la calidez humana en los establecimientos, estaremos mejorando la sustentabilidad económica del lugar que habitemos, pero aun estamos estancados en la discusión de cuanto se gasta y no cuanto se invierte.

Siento que es necesario aumentar la cantidad de recursos que se "inyectan" a la educación pública, que debe dejar de existir el lucro, por lo tanto las sociedades educacionales que usan y abusan de la economía educacional, pero en esta discusión no debería ser el foco de la reforma, como lo es ahora. Los recursos, aunque no lo creamos, están, o podrían estar si es que mejoramos el tema de impuestos en el país, pero no solo subiendo los impuestos a la clase media (como se hace cada vez que hay que sustentar a los que tienen menos y a los que quieren mas), sino que se debe controlar los recursos e impuestos a las empresas que abusan de las leyes y pagan menos impuestos (o casi no los pagan, no es necesario dar ejemplos). Aun sigo encontrando insólito que se "gaste" mas en un reo subvencionado que en un estudiante subvencionado.

Si sigo con este "diagnostico" de la educación no encuentro instituciones que regulen la educación de manera correcta, las llamadas "provinciales de educación" que sufrieron la metamorfosis a ser llamada "superintendencia" son elementos en un sistema que solo (a mi modo de ver) han aumentado los recursos en gente que se dedica a "castigar" a los establecimientos y no a ayudarles a mejorar la utilización de recursos enfocado en los niños y niñas a los cuales debiera llegar la educación. No tengo datos duros pero mi percepción es que se gasta más en las instituciones que regulan (ministerio, oficinas provinciales, superintendencia, etc.) que en los mismos establecimientos educacionales, espero equivocarme en esto. Incluso se han inventado negocios anexos a las distintas subvenciones como las Asistencias Técnicas Educativas, que han logrado que distintas sociedades educacionales han logrado burlar las leyes y hacer que esas ATE dejen los dineros en sus propias arcas, en desmedro del sueldo de sus propios educadores.

Ahora podemos entender por qué hablan de gasto y no de inversión, porque para los políticos y empresarios, seguimos siendo un gasto y no una inversión para el país.

Siguiendo con la idea de educar y no solo de criticar, me enfocare al punto que para mí es más importante que el anterior, la calidad de la educación, ¿hemos definido que es la calidad en la educación chilena? cuando recuerdo mis años de universitario, destaco a un profesor que nos hacia definir cada palabra de lo que hablábamos en algún tema en particular, esto para que tuviésemos un punto de vista en común en una conversación, pero en vista que no lo harán los grandes pensadores de la reforma, tendré que hacerlo yo.

La calidad en la educación se puede definir como la eficiencia de los recursos educativos basados en la obtención de resultados medidos por un sistema de medición de calidad, además se puede conceptualizar en términos de políticas educacionales neoliberales como calidad de infraestructura, calidad docente, calidad de la información, calidad de contenidos, con el fin de obtener resultados. Digo "se puede" porque las definiciones tienen que ver no solo con un modelo educativo (o corriente pedagógica) sino que tiene mucho que ver con las necesidades que tenga una sociedad en cuanto a la generación de trabajadores o de la finalidad que tenga la educación para cada nación, mejor explicado, la calidad es la relación que debe tener un modelo educativo al formar y educar personas, con el "producto final" (es solo una analogía, no se enojen) de la persona formada que aportara al país con trabajo, estudio, economía, seguridad o cualquiera sea el aporte al crecimiento.

Para evaluar la calidad debemos comparar (principio básico de la evaluación) lo que tenemos como país, con lo que queremos llegar a ser como sociedad. En este aspecto no hay mucho aporte de ningún gobierno en cuanto a la visión o misión del proyecto educativo chileno, a veces llego a creer que esto de no saber hacia dónde queremos ir, es algo intencionado por el grupo económico más poderoso de Chile. Pero aun si somos obreros o ingenieros, debemos saber cuál es el verdadero aporte de mi trabajo al desarrollo del país, si vamos en el camino del país en vías de desarrollo, si somos subdesarrollados o que somos finalmente.

Este país no tiene una finalidad específica en la educación, esto de la libertad de educación, ha generado que el país tenga bajo crecimiento, bajo interés en la participación social, personas individualistas a las que solo le interesa quien tiene más dinero y estatus social, poco respeto a las tradiciones, a los pueblos originarios y muchas otras patologías derivadas de una mala evaluación de la calidad en la educación chilena. Existen pocos establecimientos educacionales que logran enfocar sus esfuerzos a la persona más que al contenido, logrando una educación hermosa con personas que se educan responsablemente y en comunidad, pero eso no es el fuerte del país, son focos de brillantez en un oscurantismo educativo ministerial, llamado libertad de educación.

En pocas palabras el enfoque del currículum nacional, está en el "que cada uno haga lo que quiera, nosotros regulamos solo el dinero que entregamos", ¿pero donde queda el fin social de la educación? Para mi, el crecimiento de un país está totalmente ligado con la inversión en la educación, esa que se malgasta en políticos o ATEs, o en una prueba que según dicen, mide la calidad de la educación en Chile. Entonces no hay un enfoque, sino unos pobres lineamientos de cómo debe ser el programa educativo anual de una escuela.

Después de revisar el texto, debo hacer las propuestas que se prometen en un principio, es necesario hacer recuento de lo que hay y lo que se debería hacer, no hablo de una propuesta de hacer una sola persona (yo) la reforma educacional chilena, sino que plantear una serie de pasos a seguir para desarrollar los cambios necesarios de una verdadera reforma.

Primero se deben identificar los problemas de corto, mediano y largo plazo, pero en conjunto con los actores sociales, estos sean dirigentes sociales, gremiales, educadores (por favor, que nadie se olvide de ellos) estudiantes (de todos los niveles) directivos y también políticos. Una reforma no se puede pensar de un año para otro, se debe solucionar problemas que son de corto plazo primero, hasta llegar a acuerdos de cuáles son las soluciones que se pueden tomar en cada plazo.

También se debe buscar asesoría en la gente que sabe de proyectos educativos, aunque ustedes no lo crean, existen grandes profesores y doctores en educación que pueden asesorar en este tema. Según lo informado en diarios y pasquines, la mayor cantidad de asesores no son educadores, me gustaría saber si en el ministerio de Salud podemos intervenir los profesores en las políticas que regulan las subvenciones y "gastos" que dicha cartera tiene, no lo creo. Entonces ¿porque intervienen profesionales que no tienen que ver directamente con la educación?, esto es una aberración en el país.

Otra consideración que se debe hacer al momento de desarrollar una reforma educacional es la que tiene que ver con la finalidad que tiene los doce años obligatorios de educación formal, hacia donde quiere marchar un país, que es lo que se pretende formar con las clases, que modelo o modelos educativos tiene la nación, cuales son los aspectos relevantes en cada ciclo, o nivel educativo, en donde pondremos el foco de nuestro esfuerzo como profesores. Si no definimos hacia dónde vamos, no sabremos por donde debemos caminar para llegar a algún destino educativo.

Hay un aspecto en la formación humana que tiene que ver con la felicidad, pero creo que no existen muchas alternativas de conversación en este país que propongan la felicidad humana como visión o misión de un curricular nacional.

Como paso importante para la elaboración de una reforma es la evaluación, no la medición, por favor no confundir, estamos acostumbrados a medir los colegios como "mejores o peores que", según su puntaje SIMCE, ¿hasta cuando seguiremos con eso? esto es lo esencial al momento de hacer selección en los establecimientos, ¿que harían ustedes si tienen que rendir una prueba memorística y sin sentido para los niños y niñas? obviamente elegir a los niños y niñas que memoricen de mejor manera, no a los que se aburren en las pruebas, que se escapan de la sala de clases o que no quieren ir a un colegio de manera uniformada, es lógico que los sostenedores y directores quieran tener más recursos, por eso elijen a los niños, entrenan sus cabecitas para rendir una prueba y por lo tanto dan un excelente SIMCE.

Es imperante que resolvamos bien la reforma educacional, que el producto de tanto gasto ministerial sea bueno y que no nos deje con la sensación de que se sigue haciendo lo mismo de siempre, que el fondo de las cosas sigue igual a la antigua reforma, mal copiada en su época a la reforma educacional española. Espero que se reúnan TODOS los actores y no que se siga discutiendo entre cuatro paredes una propuesta que al final se transforma en una obligación más que en una propuesta.


Por último quisiera pedir que antes de continuar con la reforma, mejoremos nuestra capacidad de criticar con propuestas, que se genere dialogo y no una terrible discusión política por quien ha hecho más cosas por la educación, que recordemos que lo estamos haciendo ahora tendrá repercusiones en el corto y el largo plazo en nuestros niños y niñas, y que mas allá de las ideologías partidistas y personales, recordemos que estamos en una supuesta democracia y que no podemos hacer algo sin consultarlo al país. Lo que quiero pedir es educación y respeto en la generación de una reforma educativa.